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Colombia

6 de marzo, una movilización al ritmo del viento

Son muchas las reflexiones que suscitó la movilización convocada para el 6 de Marzo, especialmente por el eco que aún permanece de la marcha que le antecede. No fueron pocos los retos que debieron enfrentar sus organizadores para generar una convocatoria ágil, amplia, y también sortear declaraciones mal intencionadas por parte de algunos miembros del Gobierno.

A pesar de todos estos ataques y obstáculos, las centrales obreras, algunos de los partidos políticos, emisoras radiales, el periódico El Espectador, varios columnistas de opinión y muchos ciudadanos han respaldadola iniciativa. No sé cuántas personas salgan a la calle el 6 de marzo de 2008. Espero que sean muchas. Quienes lo hagan estarán cumpliendo con el deber constitucional de defender los derechos humanos. Pero además, dadas las difíciles circunstancias en las que se realiza esta jornada de homenaje a las víctimas, estarán llevando a cabo un acto de elevado sentido ético. En medio de un creciente ambiente de intolerancia y discriminación, ejercerán su derecho a manifestarse públicamente”, manifestó Iván Cepeda, uno de los principales organizadores de esta movilización, en un comunicado difundido a varios medios digitales.

Este artículo pretende mostrar solo algunas de las declaraciones que aparecieron en distintos medios, a lo largo de estas semanas para que se pueda hacer un contraste con lo que ocurrió en la marcha del 4 de Febrero.

No fueron pocos los detractores de la manifestación, comenzando por los más venenosos, al estilo Apuleyo Mendoza, quien no dudó en calificar que “Todo lleva a pensar que el 6 de marzo desfilarán, entonces, los mamertos de siempre, los sindicalistas que obedecen a sus consignas, los más recalcitrantes opositores del Gobierno, uno que otro idiota útil, uno que otro despistado y, de pronto, un Polo Democrático que últimamente ha perdido su brújula y no sabe cómo ocultar discrepancias domésticas, aparte de la influencia que sobre sus dirigentes pueda ejercer nuestro vecino, el peligroso líder de la boina roja que gobierna en Venezuela. Los demás -es decir, la inmensa mayoría de los colombianos- nos quedaremos en casa.”

En esta misma línea, escuchamos que “La marcha es convocada por las FARC”, según declaraciones del Asesor Presidencial, José Obdulio Gaviria, dadas a Caracol Radio :

« Yo personalmente no participaré tal como lo hice en la marcha programada contra las FARC (…) difícilmente la sociedad colombiana participará en tal tipo de convocatoria cuando precisamente estamos marchando contra los que convocan ».

El día 14 de Febrero, en el portal del diario El Tiempo, aparece un artículo donde los organizadores de la marcha responsabilizan al Gobierno de los problemas de seguridad, que las declaraciones del Asesor Presidencial pudieren acarrear.

« Lo dicho por José Obdulio abrió la puerta a amenazas contra nosotros. Por eso lo hacemos responsable de lo que nos pueda pasar », afirmó Iván Cepeda, uno de los coordinadores del movimiento e hijo del asesinado dirigente de la Unión Patriótica, Manuel Cepeda Vargas.

La del 4 de Febrero obedeció a una coyuntura muy particular. Creo que fue una iniciativa ciudadana espontánea y puntual. Pienso que el mecanismo no se puede agotar ni utilizar cada semana ni cada mes. Tampoco creo que vaya a tener la misma difusión y respaldo en los medios. Lo cual no significa que no estemos contra los paras y sus bestialidades y a favor de las víctimas", aseguró Darío Arizmendi, Director de Noticias de Caracol Radio.

Mauricio Vargas, columnista de El Tiempo escribiría luego en su columna que entre los inconvenientes que ve para la marcha, encuentra “Para empezar, los principales comandantes están en la cárcel” refiriéndose a los jefes paramilitares, “ Y si bien desde allí algunos siguen delinquiendo, la sensación de la gente es que ya no son los emperadores del crimen que fueron durante décadas (…) después de años de asesinar, masacrar y secuestrar al mismo ritmo que las FARC, hoy las AUC no tienen campos de concentración en la selva llenos de compatriotas en condiciones infrahumanas.

Álvaro Valencia Tovar, llama a la marcha del 6 de Marzo, como “una marcha raquítica” en su columna titulada “De las marchas y otros eventos”.

Hay un proceso en marcha que ya ha desmovilizado y reintegra a diario a la sociedad o reinstala en el agro a centenares de ’ex paras’. No existe la faz entristecida y deshecha de una Ingrid Betancourt, ni testimonios actuales de maltrato, brutalidad y deshumanización que revelaron las pruebas de supervivencia, ideadas para imponer una presión pública para la entrega de dos municipios a un proceso que no se debe repetir después de lo acaecido en el Caguán. Para no hablar de los móviles sospechosos de los ideólogos de este intento. Y una movilización raquítica, en contraste con la formidable del 4 de febrero, preferible ni intentarla.

En medio de la polémica, Juan Carlos Lecompte, esposo de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada por las Farc, manifestó su postura al semanario El Espectador.

Internamente, el problema no se va a resolver, sobre todo porque el presidente, Álvaro Uribe, apuesta por la vía militar, y aboga por realizar operaciones de combate en la selva para liberar a secuestrados, lo cual es condenarlos a muerte porque las FARC los ejecuta ante cualquier asalto del Ejército. “Con otro presidente, Ingrid estaría hace tiempo en la casa, y los demás secuestrados también.

No obstante, Lecompte recordó que ningún familiar de algún secuestrado participó en las marchas celebradas en Colombia porque en la convocatoria no se respaldaba directamente el “acuerdo humanitario” por el que abogan.

Declaraciones :

Movimiento Nacional de Victimas : 11 de Febrero

La convocatoria lanzada por el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado para marchar el 6 de marzo de 2008 por las víctimas del paramilitarismo y de crímenes de Estado, ha tenido una creciente acogida en varios países del mundo y en distintas ciudades de Colombia. Movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil se han sumado a esta iniciativa y varios grupos en el facebook están llamando a marchar.

El único que ha rechazado la iniciativa del 6 de marzo es José Obdulio Gaviria, vocero del Gobierno Nacional. Con el argumento de que “es un acto convocado por las FARC”, Gaviria ha llamado a los ciudadanos a que no se movilicen. Con esta declaración, desconoce intencionalmente el asesor presidencial que desde el momento en que se convocó la jornada del 6 sus organizadores hemos sido enfáticos en manifestar un claro rechazo a todo apoyo que provenga de cualquier grupo armado ilegal. Decir que la jornada del 6 es convocada por la guerrilla es tan mentiroso y malintencionado como afirmar que la del 4 fue convocada por los paramilitares”.

Algunas personalidades también manifestaron su opinión sobre el tema.

Ana Teresa Bernal, Presidenta colegiada de Redepaz, Comisionada de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, escribió para El Tiempo :

Todo el país, el Estado, las cancillerías en el exterior, las autoridades locales, los medios de comunicación, las iglesias, las universidades, los gremios, los sindicatos, las ONG, tenemos el deber de promover, de acompañar, de hacer visible también la marcha del 6. Sería un buen gesto, sería un símbolo de reconciliación.

Eduardo Pizarro Leongómez, escribiría en el mismo diario :“ La Marcha del 6 de marzo debe ser concebida como continuación de la del 4 de febrero”.Mucha gente dudó o se negó a participar en la mayor marcha de la historia de Colombia contra los crímenes de las FARC cuando Salvatore Mancuso apoyó, a través de su página web, la manifestación. Ahora, cuando Anncol, el servicio informativo de las FARC, está invitando a participar en la marcha del 6 de marzo, igualmente, miles de colombianos dudan o se niegan a participar en esta nueva marcha.

Finalmente queda una reflexión lanzada por el profesor Rodrigo Uprimny en la Revista Semana.

Dicen que la marcha del 6 de marzo es poco táctica y creativa, pues no sólo copia la movilización anterior sino que ignora que existe un cierto agotamiento ciudadano después de la enorme protesta del 4 de febrero. Y es posible que sea así ; pero el hecho es que la marcha del 6 de marzo ya fue convocada, precisamente para superar las limitaciones de la marcha del 4 de febrero y aprovechar la ola de indignación ciudadana actual. Nuestro deber es entonces apoyarla y no quedar agotados, a media marcha.


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